sábado, 16 de marzo de 2013

LA SABIDURIA DIVINA Y LA INTELIGENCIA HUMANA

LA SABIDURIA DIVINA Y LA INTELIGENCIA HUMANA

Corintios 3:16 ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?
                                  
ESTUDIO TEOSOFICO          
5.03.2.013
T.G.Z

El concepto de sabiduría divina se atribuye a Dios y el de inteligencia al hombre. Hemos estudiado que ambas capacidades están latentes  el ser humano. La inteligencia es la capacidad de relacionar conocimientos que poseemos para solucionar problemas. Sin embargo la sabiduría se manifiesta  en el hombre hasta que deja de luchar entre la intuición de su corazón y el mandato de su mente. 


La sabiduría divina proviene del Ser Superior, del Cristo interno que vive en cada uno de nosotros, las intuiciones, corazonadas y la voz del silencio son la manifestación de la sabiduría divina.


La inteligencia proviene de la mente humana, y la mente humana fracciona a la existencia, es decir individualiza todo cuanto ve. Considera la separación material y no conoce la unidad del Espíritu. Por ello, el hombre sufre y generalmente se encuentra en altibajos emocionales, resultado de la ilusión de la materia, se permite vivir en una dualidad dolorosa. Descarta el principio Uno, donde todo cuando hay en el universo es manifestación del TODO UNIFICADO. Por tanto todos somos Uno.

Las religiones tienen como objetivo primario: unir a Dios con los hombres. Desde el punto teosófico; la unión es con el Ser Interno. A continuación se detalla la raíz etimológica de la palabra religión:
del latín “religionem”  de “religio” – “veneración / respeto a los dioses” o “temor a los dioses”. Luego con el cristianismo y pasando al Medioevo tomaría más el significado de “conducta / modo de vida [de los monjes]” y más tarde a su significado actual general de “creencia”.

Hay varias acepciones sobre el origen de la palabra. Según el mismo Cícero provendría del prefijo “re-” – “de nuevo” y “legere” – “leer”  en alusión a la tradición de las cultos y místicas de la época en donde se releían los textos sagrados.Otros proponen que viene también de “re-” pero con el verbo “ligare” (de raíz indoeuropea *leig- “unir, ligar”) aludiendo al objetivo de las religiones de “unir o acercar a la persona con dios o los dioses”. Esta teoría era bastante popular entre los filósofos clásicos, especialmente los platonistas. Sin embargo no se llega a entender por qué es “religio” y no “religatio”, que conservaría mejor la forma original del verbo.

La unión con el Padre es la práctica del Yoga. La cual permite ver la Unidad de los seres y de toda manifestación; esta unidad permite a su vez  aceptar que no estamos separados, que todos somos todos. Esta forma de ver la vida contempla al prójimo como a uno mismo.

HP Blavatsky informa que la mente debe aferrarse a ciertas verdades básicas. La primera de las cuales, según ella, es la unidad fundamental de toda existencia. En la celebración de esta verdad, a cualquier nivel que sea, mientras se estudia, vive y actúa, una conciencia religiosa; que es el principio de la sabiduría teosófica verdadera. "Espíritu o Vida es indivisible." "Cada molécula es parte de la vida universal." La orientación hacia el Uno indivisible y la visión intuitiva de la verdad del Uno es la conciencia religiosa. 

La inteligencia humana permite  la dualidad, por lo tanto permite el bien, como también el mal. La naturaleza no tiene el mal en ella. Un tigre se abalanza sobre un ciervo, pero  actúa de acuerdo a su naturaleza, inconsciente e inocentemente, libre de todo mal. Pero el hombre dotado de la mente y de la capacidad de pensar acerca de lo correcto e incorrecto crea el mal, después de vagar lejos de su verdadera naturaleza, y renunciar a su inocencia y espontaneidad. Lejos de su Ser interior.

Santiago 4:6-8 Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.

Todo lo que consideramos  el mal es el resultado de la acción humana por sí sola. "El producto verdadero del mal en la inteligencia humana y su origen es responsabilidad exclusiva del razonamiento del hombre que se disocia de la Naturaleza. La humanidad, entonces, es la única verdadera fuente del mal."HPB

Krishna Murti  enseñó que  el conocimiento no puede sustituir a la sabiduría. Porque la sabiduría es la fuente de la verdad interior y unificada, es infinita, incluye el conocimiento y la forma de actuar; pero nos aferramos a una rama y creemos que es todo el árbol.

Isaías 66:22 Pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu y que tiembla a mi palabra.

El intelecto no puede conducirnos a la Unidad  porque es un segmento, una parte. En nuestra búsqueda de conocimientos, con nuestros deseos codiciosos perdemos el amor, atrofiamos nuestro sentido de la belleza, la sensibilidad se vuelve crueldad, nos volvemos más y más especializados y menos integrados. El conocimiento no puede sustituir la sabiduría, ninguna clase de explicación, ninguna acumulación de hechos liberará al hombre del sufrimiento, más que la unión con el Padre.

De acuerdo con la enseñanza de HPB, "El hombre es el microcosmos”, “como él es así, entonces todas las jerarquías de los cielos existen dentro de él.ʺ Pero en verdad no hay ni macrocosmos ni microcosmos, solo Existencia Una.  Grandes y pequeños son tales sólo al alcance de una conciencia limitada. "Que la existencia una" trasciende el poder de la concepción humana y sólo puede ser eclipsada por cualquier expresión humana. 

Sola la conciencia de la unión permite gozar la vida de manera plena y libre, sabiendo que todos será resuelto, y donde la dualidad o los altibajos del mundo de la materia pueden  enfrentarse con paciencia y tranquilidad. Esta vivencia fuera de los sufrimientos extremos de la mente, nos hace responsables con los semejantes y con toda criatura sintiente que no conozca esta verdad. Comenzamos a vivir con un pie en el mundo del Espíritu y el otro en el mundo de la materia.

Conocernos a nosotros mismos como Espíritu en acción permite modificar la percepción de nuestro mundo, de la vida diaria y nos obliga a brindar apoya y ayuda a otros que están en búsqueda de la unión con el Padre. Al final,  la misión de toda criatura es volver a ÉL como la oveja perdida que menciona la Biblia.

Sólo el orgullo y la resistencia a la verdad pueden  hacer presumir que uno puede saber lo que es bueno para otro. Solo la verdad interior puede guiarnos para  ofrecer la ayuda y el apoyo al prójimo. Una gran delicadeza, humildad y una gran sensibilidad son las marcas de una madurez que hace falta antes de que uno pueda ayudar. “Sé humilde si estás dispuesta a llegar a la sabiduría “La Voz del Silencio” “No es el temor de DIOS, sino el conocimiento del Yo, la Sabiduría misma” HPB

Juan.13.34.35Un mandamiento nuevo os doy: Que se amen los unos a los otros, así como yo los amo a ustedes, así deben amarse ustedes los unos a los otros.

Recuperado el 5 de marzo de 2013 del enlace: timologia.wordpress.com/2007/02/19/religion/
El Camino del Autoconocimiento por Radha Burnier.
The Voice of the Silence HPB, La Voz del Silenci
The Theosophical Society 2005 reproduced from 'Insight' Summer 2005, The Journal of The Theosophical Society in England  Extraídos de la edición de Verano del "Insight" de 2005, Diario de la Sociedad Teosófica en Inglaterra.
Recuperado el 5 de marzo de 2013 del enlace: http://bibliaparalela.com/1_corinthians/3-16.htm

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