sábado, 16 de marzo de 2013

EL TEMPLO DE DIOS


El Templo de Dios
La emanación y el vehículo físico

ESTUDIO TEOSOFICO
19.02.2013
TGZ.CHIAPAS

Sabemos que los seres humanos estamos conformados por un cuerpo físico, por  emociones, pensamientos y sentimientos. También sabemos que somos energía; con estos datos podríamos contestar a la pregunta ¿sabemos realmente quiénes somos?.

El estudio de hoy se dirige  al conocimiento espiritual de la función del cuerpo humano.

Desde niños deberíamos conocer nuestro origen divino, porque vivimos en un mundo ilusorio, pesando que nuestro realidad física es la única verdad, pero,  de acuerdo a  libros sagrados de diferentes religiones o  creencias; debemos saber que también tenemos otros cuerpos,  una familia que nos espera al otro lado del velo de la ilusión y que también tenemos hermanos mayores; y por supuesto un hogar: el Verdadero. Cuando aceptamos y creemos que esto es así, el hombre de carne y hueso  deja ser hijo adoptivo del Creador porque reconocemos que nuestro verdadero Hombre es  el Hijo más amado de Dios.

Filipenses 3.20 Más nuestra vivienda es en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.

Hemos estudiado  de manera limitada –porque nuestra mente humana es limitada- cómo el Absoluto se manifiesta como materia en todo lo vemos,  incluyendo al  cuerpo físico. La  manifestación del Absoluto   tiene una estructura que se menciona en las diferentes creencias y religiones.

La  Cábala se refiere a la estructura de la manifestación a través de  los diferentes mundos por donde el alma fragmentada de Adam Ha Rishón pasa (son Olam, Adam Kadmon, Olam Atzilut, Olam Beria, Olam Yetzira, y Olam Assiya.) El  cristianismo habla del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,  el Hinduismo de Brahma, Vishnu y Shiva  y en la cultura egipcia de Osiris, Isis y Horus.

En el esquema de Platón el 1,2, 3 y 4 engloba la manifestación del Todo; y desde el punto de cuántico el creador se manifiesta  en octavas de diferente frecuencia hasta llegar al plano físico, es decir al cuerpo humano que es el tema que nos atañe. La octava más elevada es la  Fuente en sí misma y la más baja el reino mineral. Cada octava es una banda energética canalizadora de diferentes tipos de conciencias.

La  estructura  de la manifestación  interpretada  en diferentes épocas y creencias, significa  la edificación de la Vida en el plano de la 3era dimensión.  Me atrevo a decir que el cuerpo humano es el edificio, y sus  cimientos  la rejilla  que  el  Espíritu diseña para la manifestación de dicho edificio.

A partir de la  premisa que somos Templo de Dios, asumimos que nuestro cuerpo es sagrado, por lo cual debemos cuidarlo, apreciarlo y no someterlo a grandes castigos relacionados con   emociones negativas y  adicciones que el ego nos impone. Pero tampoco debemos confundirlo con la Vida misma. El cuerpo es vida porque en el fluye la Existencia divina, opera   como canal, como conducto de la manifestación del Creador. Sin embargo no es la Vida misma, funciona como su recipiente.



Baghavad Gita Cap 13 - Verso 32 Sin principio ni cualidad material, Es el alma, inagotable y trascendental Y aunque está en el cuerpo ¡Oh Kaunteya! No hace nada ni se enreda.

“Ese templo se construye con piedras de la cantera de la vida cotidiana, es ahí donde construimos el Templo de Salomón, que es el Templo de la Sabiduría, el Templo de la Sabiduría no es el del conocimiento, no es el del profesor, es el del alma. Construyes el Templo de Salomón cuando aquello que hablas lo hablas desde el corazón y desde la vida. Cuando tus palabras reflejan a tú corazón y no a tú conocimiento intelectual”. Jorge Carbajal, El Sendero.

1 de Corintios3:16-17 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. 
.
Baghavad Gita. Eres el Dios Supremo, la Persona Original. De este universo su refugio trascendental Todo sabes, eres lo conocible y la morada Y esta creación penetras ¡Oh Forma Ilimitada!.

 “Hay valores trascendentales, hay valores de uso, hay valores de cambio y volvimos la vida un valor de uso y un valor de cambio pero la vida es un valor trascendental. La primera gran confusión, la que casi todos llevamos, la que casi todos nuestros pacientes llevan al consultorio: confundir la vida con el cuerpo”. Jorge Carbajal,

Si el Espíritu Divino radica en mi y  sé que no está separado de mi cuerpo, sino  ¡que es mi cuerpo y habita en mi cuerpo¡, y que  para hablar con Él tengo que ver  hacia dentro y dejar de ver hacia arriba, en “el cielo”… entonces porque tenemos vidas  tan preocupantes, porque menospreciamos al prójimo? Creo que si vivimos de manera caótica y  sentimos  desprecio hacia otros, es  porque no hemos llegado a sentir a nuestro verdadero Ser.

Marco 12, 29-31 En respuesta a la pregunta que le hacen sobre cuál es el primero de los mandamientos, Jesús responde: «El primero es: “Escucha Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. El segundo es: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No existe otro mandamiento mayor que éstos»

La unión con el verdadero Hombre cambia frecuencia energética, ascendemos a un nivel de conciencia superior  y podremos transmutar  nuestro entorno;  también nos veremos reflejados  en cada uno de los seres sintientes y por consecuencia los respetaremos y amaremos como quisiéramos que lo hicieran con nosotros.

Si buscamos la  unión, esa unión  llegará a nuestra  vida. Entonces seremos   hijo de la divinidad en toda la extensión de la palabra y caminaremos con ÉL en todo momento. Y viviremos el nacimiento de Cristo en nosotros.

Lc. 1, 35: “Contestó el Angel (a María): ‘El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios’”.

“Cuando tus palabras reflejan a tú corazón y no a tú conocimiento intelectual. Cuando tus palabras son producto de tú coherencia y no son simplemente una cosa circunstancial. En ese momento tú palabra se hace sagrada porque es palabra que viene de una sabidurías interior, y esa sabiduría interior es el templo del alma…entonces ya has salido del tabernáculo en el desierto para construir el
Maravilloso.  Templo de la Sabiduría, un templo indestructible que puede hacer de ti un auténtico sanador. En ese momento tienes acceso al ojo de la intuición, al tercer ojo, porque nadie te lo abre con un bisturí, con una varita mágica o por 500 dólares; sino porque lo has conquistado desde la sabiduría de tu vida, porque ese es un reflejo de tu templo y ya en ti está manifiesta la liberación, eres un liberador del mundo, liberas de la enfermedad, liberas del dolor porque te has liberado de la vida”. Jorge Carbajal; El Sendero: 64

Tú eres tu propio  libertador, tu propio   salvador, porque tu esencia esa es.  Despierta!, deja que el Cristo nazca en ti, y que muera el ego de tu personalidad,  regresa a casa poco a poco sin morir en la vida física, camina el sendero junto con el Padre y después ayuda a tus semejantes a este proceso.

Juan 3:11-17 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?  Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.  Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 

Biblia Reina Valera
Baghavad Gita
La Voz de la Cábala, Rav Dr. Michael Laitman
Teosofía del Siglo XXI, Calos Meléndez Pérez
El Sendero; Jorge Carbajal.
Manual para la Ascensión; Serapis Bey.



No hay comentarios:

Publicar un comentario