El Templo de Dios
La emanación y el vehículo
físico
ESTUDIO TEOSOFICO
19.02.2013
TGZ.CHIAPAS
Sabemos que los seres humanos estamos conformados por un cuerpo físico,
por emociones, pensamientos y
sentimientos. También sabemos que somos energía; con estos datos podríamos
contestar a la pregunta ¿sabemos realmente quiénes somos?.
El estudio de hoy se dirige al
conocimiento espiritual de la función del cuerpo humano.
Desde niños deberíamos conocer nuestro origen divino, porque vivimos en
un mundo ilusorio, pesando que nuestro realidad física es la única verdad, pero,
de acuerdo a libros sagrados de diferentes religiones
o creencias; debemos saber que también
tenemos otros cuerpos, una familia que
nos espera al otro lado del velo de la ilusión y que también tenemos hermanos
mayores; y por supuesto un hogar: el Verdadero. Cuando aceptamos y creemos que
esto es así, el hombre de carne y hueso
deja ser hijo adoptivo del Creador porque reconocemos que nuestro
verdadero Hombre es el Hijo más amado de
Dios.
Filipenses
3.20 Más nuestra vivienda es en los cielos; de donde también esperamos al
Salvador, al Señor Jesucristo.
Hemos estudiado de manera
limitada –porque nuestra mente humana es limitada- cómo el Absoluto se
manifiesta como materia en todo lo vemos, incluyendo al cuerpo físico. La manifestación del Absoluto tiene una estructura que se menciona en las
diferentes creencias y religiones.
La Cábala se refiere a la
estructura de la manifestación a través de los diferentes mundos por donde el alma
fragmentada de Adam Ha Rishón pasa (son Olam, Adam Kadmon, Olam Atzilut, Olam
Beria, Olam Yetzira, y Olam Assiya.) El
cristianismo habla del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, el Hinduismo de Brahma, Vishnu y Shiva y en la cultura egipcia de Osiris, Isis y
Horus.
En el esquema de Platón el 1,2, 3 y 4 engloba la manifestación del Todo;
y desde el punto de cuántico el creador se manifiesta en octavas de diferente frecuencia hasta
llegar al plano físico, es decir al cuerpo humano que es el tema que nos atañe.
La octava más elevada es la Fuente en sí
misma y la más baja el reino mineral. Cada octava es una banda energética
canalizadora de diferentes tipos de conciencias.
La estructura de la manifestación interpretada en diferentes épocas y creencias, significa la edificación de la Vida en el plano de la
3era dimensión. Me atrevo a decir que el
cuerpo humano es el edificio, y sus cimientos la rejilla que
el Espíritu diseña para la
manifestación de dicho edificio.
A partir de la premisa que somos
Templo de Dios, asumimos que nuestro cuerpo es sagrado, por lo cual debemos
cuidarlo, apreciarlo y no someterlo a grandes castigos relacionados con emociones negativas y adicciones que el ego nos impone. Pero tampoco
debemos confundirlo con la Vida misma. El cuerpo es vida porque en el fluye la
Existencia divina, opera como canal,
como conducto de la manifestación del Creador. Sin embargo no es la Vida misma,
funciona como su recipiente.
Baghavad Gita Cap 13 - Verso 32 Sin
principio ni cualidad material, Es el alma, inagotable y trascendental Y aunque
está en el cuerpo ¡Oh Kaunteya! No hace nada ni se enreda.
“Ese templo se construye con piedras de la cantera de la vida
cotidiana, es ahí donde construimos el Templo de Salomón, que es el Templo de
la Sabiduría, el Templo de la Sabiduría no es el del conocimiento, no es el del
profesor, es el del alma. Construyes el Templo de Salomón cuando aquello que
hablas lo hablas desde el corazón y desde la vida. Cuando tus palabras reflejan
a tú corazón y no a tú conocimiento intelectual”. Jorge Carbajal, El Sendero.
1 de Corintios3:16-17 ¿No sabéis que
sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno
destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios,
el cual sois vosotros, santo es.
.
Baghavad Gita. Eres el Dios Supremo, la
Persona Original. De este universo su refugio trascendental Todo sabes, eres lo
conocible y la morada Y esta creación penetras ¡Oh Forma Ilimitada!.
“Hay valores trascendentales,
hay valores de uso, hay valores de cambio y volvimos la vida un valor de uso y
un valor de cambio pero la vida es un valor trascendental. La primera gran
confusión, la que casi todos llevamos, la que casi todos nuestros pacientes
llevan al consultorio: confundir la vida con el cuerpo”. Jorge Carbajal,
Si el Espíritu Divino radica en mi y sé que no está separado de mi cuerpo, sino ¡que es mi cuerpo y habita en mi cuerpo¡, y
que para hablar con Él tengo que ver hacia dentro y dejar de ver hacia arriba, en
“el cielo”… entonces porque tenemos vidas tan preocupantes, porque menospreciamos al
prójimo? Creo que si vivimos de manera caótica y sentimos desprecio hacia otros, es porque no hemos llegado a sentir a nuestro
verdadero Ser.
Marco 12, 29-31 En respuesta a la
pregunta que le hacen sobre cuál es el primero de los mandamientos, Jesús
responde: «El primero es: “Escucha Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único
Señor, y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con
toda tu mente y con todas tus fuerzas”. El segundo es: “Amarás a tu prójimo
como a ti mismo”. No existe otro mandamiento mayor que éstos»
La unión con el verdadero Hombre cambia frecuencia energética, ascendemos
a un nivel de conciencia superior y
podremos transmutar nuestro entorno; también nos veremos reflejados en cada uno de los seres sintientes y por
consecuencia los respetaremos y amaremos como quisiéramos que lo hicieran con
nosotros.
Si buscamos la unión, esa
unión llegará a nuestra vida. Entonces seremos hijo
de la divinidad en toda la extensión de la palabra y caminaremos con ÉL en todo
momento. Y viviremos el nacimiento de Cristo en nosotros.
Lc. 1, 35: “Contestó el Angel (a María):
‘El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con
su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios’”.
“Cuando tus palabras reflejan a tú corazón y no a tú conocimiento
intelectual. Cuando tus palabras son producto de tú coherencia y no son
simplemente una cosa circunstancial. En ese momento tú palabra se hace sagrada
porque es palabra que viene de una sabidurías interior, y esa sabiduría interior
es el templo del alma…entonces ya has salido del tabernáculo en el desierto
para construir el
Maravilloso. Templo de la
Sabiduría, un templo indestructible que puede hacer de ti un auténtico sanador.
En ese momento tienes acceso al ojo de la intuición, al tercer ojo, porque
nadie te lo abre con un bisturí, con una varita mágica o por 500 dólares; sino
porque lo has conquistado desde la sabiduría de tu vida, porque ese es un
reflejo de tu templo y ya en ti está manifiesta la liberación, eres un
liberador del mundo, liberas de la enfermedad, liberas del dolor porque te has
liberado de la vida”. Jorge Carbajal; El Sendero: 64
Tú eres tu propio libertador, tu
propio salvador, porque tu esencia esa
es. Despierta!, deja que el Cristo nazca
en ti, y que muera el ego de tu personalidad,
regresa a casa poco a poco sin morir en la vida física, camina el
sendero junto con el Padre y después ayuda a tus semejantes a este proceso.
Juan 3:11-17 De cierto, de cierto te
digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no
recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo
creeréis si os dijere las celestiales? Nadie subió al cielo, sino el que
descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. Y como
Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del
Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su
Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga
vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo,
sino para que el mundo sea salvo por él.
Biblia
Reina Valera
Baghavad
Gita
La Voz de
la Cábala, Rav Dr. Michael Laitman
Teosofía
del Siglo XXI, Calos Meléndez Pérez
El
Sendero; Jorge Carbajal.
Manual
para la Ascensión; Serapis Bey.
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