lunes, 11 de febrero de 2013

¿QUIEN SOY?

Mateo 6:22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;
“El hombre puede llegar a ser indiferente incluso frente a sí mismo y vivir absorbido en lo ordinario y cotidiano, nos dice Heidegger (1889-1976). El hombre que sigue a los demás es un borrego porque no sigue lo que le dicta su razón; por lo que no camina hacia donde debe ir, sino a donde los demás, de ordinario van por simple imitación. Debemos buscar lo que nos hace verdaderamente mejores  y no lo que se acostumbra. Es necesario hacerse unos mismo un juicio sobre su propia vida, no dando crédito al qué dirán los demás, cuando el vulgo es normalmente un pésimo intérprete de nuestra verdad”1.
Cada quien debe buscar ser amigo de sí mismo y tratar de encontrar valientemente su verdadero bien. Esta es la meta propia de la libertad humana: alcanzar la libertad de conciencia, la libertad de pensar y llevar a cabo lo pensado.
A lo largo de  numerosos estudios hemos  conversado  que somos Luz, que nuestra esencia es Luz Crística emanada y sostenida del TODO a través de la Presencia de nuestro Ser Superior. Sin embargo, ¿realmente sabemos la magnificencia de  lo que somos?... tal vez en teoría sabemos que el verdadero hombre que habita en el cuerpo físico es una parte de Cristo. De lo contrario no estaríamos sufriendo, teniendo temores o cultivando permanentemente malos pensamientos.
Mateo 6:23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?
De la teoría  a los hechos existe una brecha que se llama práctica.  La cual está relacionada al fortalecimiento de la mente y de nuestras emociones por medio de la meditación y del conocimiento.
¿Quién soy? Es una pregunta que se lleva a cabo en innumerables cursos de motivación y desarrollo personal y que muchas veces su respuesta cae en el olvido de la personas.  Solo a través de la práctica diaria podemos lograr sentir lo que somos en esencia: Luz Crística en expansión.
“Conócete a ti mismo, es una frase inscrita en el frontispicio del Templo de Delfos, según la tradición por los siete  sabios de la antigua Grecia. Conocerse a sí mismo es el objetivo que nos incita al conocimiento de toda la naturaleza, cuya esencia es la naturaleza también del hombre; pues quien se conoce, conoce todo en sí mismo.  Aristóteles (384-322 a.c) en el primer libro de la Metafísica menciona que  el deseo o apetito natural que  todo hombre tiene por el conocimiento del mundo y de sí mismo, puede deteriorarse si no se cuida y si no se cultiva.”2
Hemos mencionado  que nuestra luz se expande a medida que crece la reconciliación con nuestro Verdadero Hombre, Ser interior, o Ser Superior. A mayor práctica mayor expansión, mayor fuerza, mayores milagros en nuestra vida y en la de los demás. EL  SER   sale  del cascaron poco a poco.
Mateo 6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
El cuerpo físico es lo más denso que existe, compuesto  por  otros  cuerpos; como el  mental, emocional y astral. Todos tienen autonomía y de manera paralela trabajan para que nuestro día sea un caos o esté bajo control emocional y mental suceda lo que suceda. ¿Quién puede hacer esto?... aquel que permite al SER, al HOMBRE, al SER SUPERIOR, al MAESTRO INTERNO actúe en su vida, tomando el control de la misma. La personalidad debe apartarse y dar permiso que el VERDADERO HOMBRE  inicie su misión.
Juan 8:28 Por eso Jesús les dijo: "Cuando ustedes levanten al Hijo del Hombre, entonces sabrán que Yo soy y que no hago nada por Mi cuenta, sino que hablo estas cosas como el Padre Me enseñó
La vida es una, nuestro verdadero hombre no muere al morir el cuerpo físico, y todos los cuerpos alternos tampoco, solo pasan como cascarones al plano astral con el sello distintivo de la persona que fue. Lo que  pienso que Soy: un hombre, una mujer, joven, madura, alta o  baja es una ilusión; nada parecido a lo que realmente SOY.  Nuestro Ser, es inmensamente grande en capacidades y atributos. ¿Entonces porque nos sentimos inmensamente miserables? Pensamos que si perdemos algo de nuestro cuerpo nos vamos minimizando.
“Le pregunté a la hoja si tenía miedo porque era otoño y las otras hojas se estaban cayendo. Y la hoja me dijo “No. Durante toda la primavera y el verano estuve viva del todo. Me esforcé mucho en alimentar al árbol y ahora una gran parte de mí está en ese árbol. Yo no estoy limitada por esta forma. Soy también todo el árbol, y cuando vuelva a la tierra, seguiré alimentando al árbol. Por esto no me preocupo en absoluto. Cuando me desgaje de esta rama y caiga al suelo por el aire, saludaré al árbol y le diré ‘hasta muy pronto’ ”.

Cuando se permite al SER SUPERIOR, al VERDADERO HOMBRE actuar en nuestras vidas, es porque lo hemos reconocido, y en ese momento vivimos en Unidad, sabiendo que somos parte de un TODO, que pertenecemos a la UNIDAD; y lo que suceda en el mundo externo esta sucediendo en mi mundo interno y que es de mi total incumbencia.

Mateo 6:32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.

Realmente TODOS estamos conectados con TODO lo que nos rodea, cuando empezamos a sentir esta sensación de unión, nuestro Ser inicia su expansión. Empieza a salir del cascarón. En este nivel de conciencia el cuerpo mental pasa a un segundo plano, y el hombre verdadero inicia su trabajo. Mientras no estamos conectados a El, nuestra vida es lucha interminable porque estamos a merced de nuestra mente y emociones. Cuando El  se hace presente, la mente y el ego se esquinan permitiendo una vida fluida y sin mayores esfuerzos. El esfuerzo ya se inició con apartar al ego, vaya que es un gran esfuerzo.

La Presencia nos invita a observar la vida, y dejarla en manos de EL. Observar sin críticas, sin comentarios. Solo observar para ver la vida diferente, para escuchar de diferente manera; porque estamos ante la Presencia; lo que trae un toque divino a lo que experimentamos. Este, es el comienzo del despertar espiritual “Una visión verdadera significa la ausencia de gustos y repulsiones, especialmente cuando vemos a otros seres humanos con los que tenemos un contacto diario. Podemos tener prejuicios contra un hombre negro, o uno blanco, pero estos prejuicios se desvanecerán y dejarán de existir”.

“Intentemos comprender qué ocurre, aunque sea unos momentos, cuando uno se siente muy vivo pero sin pensamientos. Veremos que nos limitamos a observar, a escuchar y estamos receptivos a todo lo que nos pueda llegar. Entonces empezamos a ver y a conocer internamente muchas cosasen las que ni siquiera pensamos normalmente ni un segundo; o si lo hacemos, es sólo una observación casual. Cuando la mente no está funcionando, absorbida por tantas cosas, empieza a ver lo que no
ha visto nunca antes”. Esto es meditar.

Nuestra Luz interior, ese motor que nos da vida es una chispa individualizada pero nunca cortada del TODO lo que ES. Por lo tanto su poder es infinito, su belleza es sublime, tiene las características de ilimitada y mágica; por  lo que  produce milagros.

Los milagros existen por el poder de creación del Ser interno. Nosotros permitimos que los milagros  pasen en nuestras vidas; y en conexión con EL podemos vivir una vida de milagros. La acción diaria de la vida está en este momento en manos del Mago, del Verdadero Hombre. El detalle es apartar la mente y dejar que las cosas sucedan con la plena conciencia que la vida inteligente tiene el control.

Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

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